domingo, 2 de diciembre de 2012

Pienso que el sexo está sobre valorado, aunque sé que nadie me daría la razón, al menos, nadie que hubiese conocido a alguien como tú, o mejor dicho, nadie que hubiese conocido a alguien que lo hiciese como lo haces tú.

He disfrutado como tantas otras, pero "tantas otras" no han disfrutado tanto como yo contigo.

Quizás sea el ron por lo que estoy exagerando, pero te necesito,a ti y a tus labios, a ti y a tus caricias, a ti y a tu mirada, a ti, y a mi a tu lado, a nosotros.

                             
Puede que hoy esté demasiado sentimental, o quizás sea otoño, que siempre está ahí para recordarme que hace frío y yo no tengo el calor de tus abrazos.

sábado, 9 de junio de 2012

Espero no sorprenderte si te chocas conmigo, o mejor dicho, si espero hacerlo.

Cabeza bien alta, mirada fría y un suave gesto de prepotencia que acompañaba con una sonrisa irónica. Esos andares con chulería, pero a la vez con ese cierto toque de elegancia. Ese movimiento, con el que al solo caminar rompía caderas, y esa brisa que hacía que su pelo ondease levemente. Sí, yo era aquella, aquella chica que llevaba la cabeza bien puesta sobre sus hombros, pero también aquella chica que estaba deseando que sus pies se levantasen del suelo para volar...Aquella, que al toparse frente a cualquier otra siempre podría decir "no sé a ti chica, pero a mi no me hacen falta tacones para llegar alto".

martes, 5 de junio de 2012

Nunca está de más que me eches de menos.

Al igual que yo echo de menos esos bailes apegada a ti, en el que mis caderas se movían a tú compás, al compás de la música.

viernes, 11 de mayo de 2012

Y apagamos las luces de todo Madrid...

Y cubrimos sus calles de secretos,
y recorrimos cada uno de sus bares en la madrugada,
y nos emborrachamos entre copa y copa,
y empezamos a caminar sobre tejados perdidos por bulerías,
y volvimos a enredarnos en tus sábanas,
y otra vez nos fundimos en uno...
y vimos apagarse la luna
y fuimos nosotros, los que prendimos el sol para que amaneciera,
y de nuevo volvimos a ser dos extraños,
pero esta vez....esta vez soñamos con amarnos así cada noche.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Tu piel desnuda, al igual que mis sentimientos.



-Adónde vas? Aún no he terminado.-

-No hace falta que sigas, ya he escuchado todo lo que quería saber.-

La agarra del brazo, intentando detenerla. Te quiero, la dice.

-No empieces, no voy a creer una mas de tus palabras, todo ha acabado.-

-¿Es realmente lo que quieres?-

-Sí.-

-Mírame a los ojos, no me iré de aquí hasta que no me lo digas mirándome a los ojos.

Entonces ella alzó su mirada -Sí.- dijo de nuevo, mientras una lágrima asomaba su rostro.

-Está bien, entonces me iré de aquí, ya no me volverás a ver, sólo espero que no pienses que todo esto ha sido tiempo perdido... -Entonces él acerca sus labios a su cara, dándola un beso en la mejilla, mientras susurra - espero que algún día puedas perdonarme- y entonces da media vuelta y comienza a andar hacia delante.

Ella intenta contenerse, pero no puede, sus ojos se nublaban, mientras se le quebraba la voz...las lagrimas la impedían ver bien como él se iba alejando, y ahora más que nunca, ella era consciente de que si no hacia algo en ese instante le perdería para siempre, y comenzó a hacerse preguntas - ¿Realmente quiero que se vaya? ¿Realmente podre soportar no verle mas? ¿Es que acaso el intentar olvidarle va a doler menos que todo lo ocurrido...? - e instantáneamente reaccionó, y recuperando su voz se dijo, ahora o nunca. Entonces gritó- ¡Espera!

Él volvió su cabeza, impaciente, deseando que ese grito le salvara, les salvara.

- Espera, volvió a decir ella - no quiero que te vayas, nunca lo he querido. No decía la verdad cuando te miraba a los ojos, te he mentido, te he mentido por miedo a hacerme mas daño, pero ya no me sirve tener miedo, me he cansado, me he cansado de estar esperando y pienso conseguir lo que quiero, sea como sea.

-¿Y que es lo que quieres?- preguntó.

-A ti, te quiero a ti- Le dijo.

Y se fue acercando poco a poco, hasta hacer que sus labios rozaran con los de él. Era como si se hubiese parado el tiempo.

Por fin se separaron cuando de repente un escalofrió recorrió todo su cuerpo, y empezó a temblar.

-¿Qué sucede? dijo él

-No sabes cuanto tiempo llevo deseando este momento, no sabes todas las noches que te he soñado, en las que me hubiese gustado que estuvieras en mi cama, dándome calor... todo esto se me hace perfecto...

Él sonríe- Ahora ya estamos juntos pequeña, y prometo que voy a hacerte feliz, prometo que voy a amarte siempre, prometo hacerte el amor cada noche, como en cada uno de tus sueños.

-Entonces estas tardando- Dijo ella, mientras él miraba sorprendido.-Quiero que me rompas las medias, que me estampes contra la pared, que las sabanas de mi cama empiecen a enredarse, que sea la música la que se mueva al compás de nuestros cuerpos, que me hagas gritar, gritar hasta quedarme afónica. Hazme sentir tantas cosas que quiera repetir esa sensación todos los días de mi vida. Quiero que me hagas el amor, aquí y ahora.

Y él empezó a besarla con más fuerza que nunca, a quitarla la ropa lentamente, mientras la empujaba hacia la cama, empezó a quererla como nunca lo había hecho.

Es entonces cuando se apagaron las luces y se hicieron uno en la oscuridad, sin importarles nada mas que ellos, viviendo un sueño, el sueño de que no habría un solo amanecer que no viesen juntos a partir de entonces...su sueño, su realidad.