Y cubrimos sus calles de secretos,
y recorrimos cada uno de sus bares en la madrugada,
y nos emborrachamos entre copa y copa,
y empezamos a caminar sobre tejados perdidos por bulerías,
y volvimos a enredarnos en tus sábanas,
y otra vez nos fundimos en uno...
y vimos apagarse la luna
y fuimos nosotros, los que prendimos el sol para que amaneciera,
y de nuevo volvimos a ser dos extraños,
pero esta vez....esta vez soñamos con amarnos así cada noche.
Me río de esos cabrones que van diciendo por ahí que aman sin depender, si no dependes no es amor chico! que quede claro.
viernes, 11 de mayo de 2012
miércoles, 9 de mayo de 2012
-Adónde vas? Aún no he terminado.-
-No hace falta que sigas, ya he escuchado todo lo que quería saber.-
La agarra del brazo, intentando detenerla. Te quiero, la dice.
-No empieces, no voy a creer una mas de tus palabras, todo ha acabado.-
-¿Es realmente lo que quieres?-
-Sí.-
-Mírame a los ojos, no me iré de aquí hasta que no me lo digas mirándome a los ojos.
Entonces ella alzó su mirada -Sí.- dijo de nuevo, mientras una lágrima asomaba su rostro.
-Está bien, entonces me iré de aquí, ya no me volverás a ver, sólo espero que no pienses que todo esto ha sido tiempo perdido... -Entonces él acerca sus labios a su cara, dándola un beso en la mejilla, mientras susurra - espero que algún día puedas perdonarme- y entonces da media vuelta y comienza a andar hacia delante.
Ella intenta contenerse, pero no puede, sus ojos se nublaban, mientras se le quebraba la voz...las lagrimas la impedían ver bien como él se iba alejando, y ahora más que nunca, ella era consciente de que si no hacia algo en ese instante le perdería para siempre, y comenzó a hacerse preguntas - ¿Realmente quiero que se vaya? ¿Realmente podre soportar no verle mas? ¿Es que acaso el intentar olvidarle va a doler menos que todo lo ocurrido...? - e instantáneamente reaccionó, y recuperando su voz se dijo, ahora o nunca. Entonces gritó- ¡Espera!
Él volvió su cabeza, impaciente, deseando que ese grito le salvara, les salvara.
- Espera, volvió a decir ella - no quiero que te vayas, nunca lo he querido. No decía la verdad cuando te miraba a los ojos, te he mentido, te he mentido por miedo a hacerme mas daño, pero ya no me sirve tener miedo, me he cansado, me he cansado de estar esperando y pienso conseguir lo que quiero, sea como sea.
-¿Y que es lo que quieres?- preguntó.
-A ti, te quiero a ti- Le dijo.
Y se fue acercando poco a poco, hasta hacer que sus labios rozaran con los de él. Era como si se hubiese parado el tiempo.
Por fin se separaron cuando de repente un escalofrió recorrió todo su cuerpo, y empezó a temblar.
-¿Qué sucede? dijo él
-No sabes cuanto tiempo llevo deseando este momento, no sabes todas las noches que te he soñado, en las que me hubiese gustado que estuvieras en mi cama, dándome calor... todo esto se me hace perfecto...
Él sonríe- Ahora ya estamos juntos pequeña, y prometo que voy a hacerte feliz, prometo que voy a amarte siempre, prometo hacerte el amor cada noche, como en cada uno de tus sueños.
-Entonces estas tardando- Dijo ella, mientras él miraba sorprendido.-Quiero que me rompas las medias, que me estampes contra la pared, que las sabanas de mi cama empiecen a enredarse, que sea la música la que se mueva al compás de nuestros cuerpos, que me hagas gritar, gritar hasta quedarme afónica. Hazme sentir tantas cosas que quiera repetir esa sensación todos los días de mi vida. Quiero que me hagas el amor, aquí y ahora.
Y él empezó a besarla con más fuerza que nunca, a quitarla la ropa lentamente, mientras la empujaba hacia la cama, empezó a quererla como nunca lo había hecho.
Es entonces cuando se apagaron las luces y se hicieron uno en la oscuridad, sin importarles nada mas que ellos, viviendo un sueño, el sueño de que no habría un solo amanecer que no viesen juntos a partir de entonces...su sueño, su realidad.
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